El enrollado de pollo con jamón y queso es un plato clásico que combina elegancia y simplicidad en cada bocado. Esta receta transforma las humildes pechugas de pollo en un plato sofisticado y delicioso, perfecto para cenas familiares o celebraciones especiales. La técnica de enrollar permite que los sabores del jamón cocido y el queso se fundan con la jugosidad natural del pollo, creando una sinfonía de texturas y sabores que deleita a todos los comensales. Este plato tiene sus raíces en la cocina europea tradicional, donde el arte de rellenar carnes ha sido perfeccionado durante generaciones, demostrando que con pocos ingredientes de calidad se pueden crear platos extraordinarios. La presentación en forma de rodajas revela el hermoso patrón en espiral del relleno, convirtiendo cada porción en una pieza visualmente atractiva que impresiona antes incluso de probarla. Ya sea que busques una opción elegante para una cena romántica o un plato reconfortante para compartir en familia, estos enrollados de pollo prometen satisfacer tanto el paladar como la vista, ofreciendo una experiencia culinaria completa que se prepara con facilidad sorprendente.
Ingredientes :
4 pechugas de pollo: Las pechugas de pollo son la base principal de este plato, proporcionando una proteína magra y versátil que se transforma en un lienzo perfecto para el relleno de jamón y queso.
4 lonchas de jamón cocido: El jamón cocido aporta un sabor salado y ligeramente ahumado que complementa perfectamente la suavidad del pollo, añadiendo profundidad y carácter al enrollado.
4 lonchas de queso: El queso se funde durante la cocción creando una textura cremosa y un sabor rico que une todos los elementos del relleno, pudiendo usar variedades como gouda, emmental, mozzarella o queso manchego según preferencia.
Sal y pimienta al gusto: Estos condimentos básicos son esenciales para realzar los sabores naturales del pollo y equilibrar la riqueza del jamón y el queso.
1 cucharada de aceite de oliva: El aceite de oliva se utiliza para sellar y dorar los enrollados en la sartén, creando una costra exterior dorada mientras mantiene el interior jugoso.
Hierbas aromáticas (opcional): Las hierbas frescas o secas como tomillo, romero, orégano o perejil añaden un toque aromático que eleva el perfil de sabor del plato sin complicar la preparación.
Preparación :
Etapa 1: Comienza preparando las pechugas de pollo. Coloca cada pechuga entre dos hojas de papel film transparente o papel de hornear. Utilizando un mazo de cocina, un rodillo o incluso el fondo de una sartén pesada, aplana cuidadosamente las pechugas golpeando suavemente desde el centro hacia los bordes hasta obtener un grosor uniforme de aproximadamente medio centímetro. Este paso es crucial para asegurar una cocción pareja y facilitar el enrollado. Asegúrate de aplicar una presión constante pero controlada para evitar romper la carne.
Etapa 2: Una vez aplanadas todas las pechugas, retira el papel protector y colócalas sobre una superficie limpia de trabajo. Sazona generosamente ambos lados de cada pechuga con sal y pimienta recién molida al gusto. Si decides utilizar hierbas aromáticas, este es el momento perfecto para espolvorearlas uniformemente sobre la superficie de la carne. Deja reposar las pechugas sazonadas durante 5 minutos para permitir que los sabores penetren en la carne.
Etapa 3: Sobre cada pechuga aplanada y sazonada, coloca una loncha de jamón cocido, extendiéndola para cubrir la mayor parte de la superficie pero dejando un pequeño margen en los bordes. Esto facilitará el sellado del enrollado. Encima del jamón, coloca una loncha de queso, asegurándote de que esté bien centrada. El queso debe estar bien distribuido pero sin sobrecargar, ya que se fundirá durante la cocción.
Etapa 4: Comenzando desde el extremo más cercano a ti, enrolla cuidadosamente cada pechuga de manera apretada pero sin aplicar demasiada presión que pueda expulsar el relleno. Mantén el enrollado lo más compacto posible mientras avanzas hacia el otro extremo. Una vez completamente enrollada, asegura el enrollado insertando dos o tres palillos de madera a intervalos regulares a lo largo del rollo. Los palillos deben atravesar completamente el enrollado para mantenerlo cerrado durante la cocción. Alterna la dirección de los palillos para mayor seguridad.
Etapa 5: En una sartén grande apta para horno, calienta la cucharada de aceite de oliva a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente pero no humeando, coloca cuidadosamente los enrollados de pollo en la sartén, con la parte de la unión hacia abajo primero. Cocina durante 2-3 minutos por cada lado, girando con cuidado usando pinzas, hasta que todos los lados estén dorados y hayan desarrollado una costra dorada apetitosa. Este sellado inicial es fundamental para sellar los jugos dentro del enrollado y crear textura en el exterior.
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