Ven a hacerlo conmigo que te enseño el truco: cómo elegir el queso, cómo empanizar para que no se rompa, cómo congelar antes de freír y cómo freír a la temperatura correcta para que no explote ni se derrame. Al final, te dejo variaciones, una versión más ligera y una forma práctica de ganar dinero con este aperitivo.
Soy parcial, porque amo un aperitivo sencillo que parece “de restaurante”. Y el queso empanizado es exactamente eso. Solo que, para que quede perfecto, necesita técnica: si lo fríes mal, se abre; si el empanizado es débil, se derrama; si el aceite está frío, queda empapado. La buena noticia es que es fácil acertar cuando sigues un orden específico.
Y lo mejor: es una receta que se hace rápido, se puede dejar pre-preparada en el congelador y freír en el momento. Esto salva cuando llega visita sin aviso y también es genial para quienes quieren vender porciones.
Ingredientes del queso empanizado y frito con hierbas
Para el queso
400 g de mozzarella en bloque (o queso tipo firme)
Orégano, perejil seco o mezcla de hierbas (al gusto)
Pimienta negra (opcional)
Corte: cubos o rectángulos de 2,5 a 3 cm (no los hagas demasiado grandes, porque tardan más y explotan más fácilmente).
Para empanizar (tres etapas)
2 huevos
2 cucharadas de leche (30 ml) (ayuda a “aflojar” el huevo)
1 taza de harina de trigo (aprox. 130 g)
1 y 1/2 taza de pan rallado (160–180 g) o panko (queda más crujiente)
1 cucharadita de sal (ajusta, porque el queso ya es salado)
1 cucharadita de páprika (opcional, da color)
1 cucharadita de hierbas secas (orégano/italianas) en el pan rallado
Para freír
Aceite suficiente para freír por inmersión (unos 3 a 4 dedos en la sartén)
Salsa rápida (opcional, pero combina mucho)
Continúa en la página 2