ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
                              ADVERTISEMENT

Jamón Glaseado con Piña y Miel

Roscón de Reyes con Nata
Tamales de Pollo en Salsa Verde
3. Coloca el jamón sobre la rejilla. Vierte 200 ml de agua en la bandeja (aportará vapor y evitará que se quemen los jugos). Cubre el jamón de forma holgada con papel de aluminio y hornea 60–70 minutos.

4. Mientras, prepara el glaseado: en un cazo mezcla miel, azúcar, mostaza, jugo de piña, zumo de naranja, vinagre, canela, clavo molido (si no usaste clavos enteros), mantequilla, sal y pimienta. Lleva a ebullición suave y reduce 8–10 minutos hasta textura de jarabe que nappe la cuchara. Reserva 1/3 para servir.

5. Retira el papel del jamón, súbele el horno a 200 °C y barniza generosamente con el glaseado. Hornea 25–30 minutos más, pincelando cada 10 minutos. Gira la bandeja a mitad para un dorado uniforme. Si se oscurece en exceso, baja a 190 °C.

6. Carameliza la piña: dora las rodajas en una sartén caliente con una cucharada de glaseado 2–3 minutos por lado, hasta bordes ámbar. También puedes colocarlas sobre el jamón en los últimos 10 minutos de horno para que se lacen.

7. Saca el jamón y deja reposar 10–15 minutos en una tabla para que los jugos se asienten. Desglasa la bandeja con un chorrito de agua o jugo de piña, raspa los sólidos y mezcla con el glaseado reservado. Si deseas salsa más espesa, añade la maicena disuelta y hierve 1 minuto.

8. Corta el jamón en lonchas finas a contraveta. Sirve con las rodajas de piña caramelizadas y la salsa brillante por encima. Sobrantes: guarda en frío y usa en sándwiches, ensaladas o salteados; el sabor mejora al día siguiente.

                              ADVERTISEMENT

Leave a comment