Instrucciones :
1. Preparar la masa del pastel:
Precalienta el horno a 160 °C (325 °F) . Engrasa y enharina generosamente un molde Bundt o rocíalo con spray antiadherente para hornear.
En un tazón mediano, mezcle la harina, el polvo para hornear y la sal. Reserve.
En un tazón grande, bata la mantequilla y el azúcar juntos hasta obtener una mezcla suave y esponjosa, aproximadamente 3 a 4 minutos usando una batidora eléctrica.
Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.
Reduzca la velocidad de la batidora a baja, luego agregue alternativamente los ingredientes secos y la leche, comenzando y terminando con la harina.
Incorpore el extracto de vainilla y revuelva hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
2. Hornea el pastel:
Vierta la masa uniformemente en el molde Bundt preparado.
Alise la parte superior con una espátula y golpee suavemente la sartén sobre la encimera para eliminar las burbujas de aire.
Hornee durante 65 a 75 minutos , o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
Deje que el pastel se enfríe en el molde durante 10 a 15 minutos antes de invertirlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo.
3. Prepara el glaseado de caramelo:
En una cacerola pequeña, derrita la mantequilla a fuego medio.
Incorpore el azúcar moreno y la leche. Lleve la mezcla a ebullición suave y cocine durante 2 o 3 minutos , removiendo constantemente.
Retire del fuego y agregue el extracto de vainilla y una pizca de sal.
Deje que el glaseado se enfríe un poco: debe espesarse pero aún así verterse fácilmente.
4. Glasear el pastel:
Coloque el bizcocho enfriado en un plato para servir.
Vierta lentamente el glaseado de caramelo tibio sobre la parte superior, dejándolo caer en cascada maravillosamente por los lados.
Déjelo reposar durante unos 15 minutos antes de cortarlo y servirlo.
Sugerencias de presentación
Sirva cada rebanada con una cucharada de crema batida o una bola de helado de vainilla.
Espolvorea un poco de sal marina por encima para darle un toque de caramelo salado.
Guarde las sobras en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante hasta 3 días o refrigérelas durante hasta una semana.
Conclusión
Este bizcocho glaseado con caramelo es la definición de la perfección sencilla: húmedo, mantecoso y deliciosamente dulce, con ese irresistible toque a caramelo. Es un pastel que te hace sentir como en casa: cálido, acogedor y hecho con cariño.
Cada bocado cuenta una historia de consuelo y celebración, lo que lo hace perfecto para cualquier ocasión, desde un reconfortante postre de domingo hasta un centro de mesa navideño. Una rebanada nunca es suficiente, y una vez que la prepares, volverás a esta receta una y otra vez.🍮💛