ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
                              ADVERTISEMENT

Tarta de Limón Sin Horno para Navidad – ¡Se Deshace en la Boca!

La Navidad es el momento perfecto para preparar postres deliciosos que sean fáciles y rápidos de hacer. Esta Tarta de Limón sin Horno es un verdadero placer para el paladar: ligera, cremosa y con un intenso sabor a limón que sorprende a todos. Lo mejor de todo es que no necesitas encender el horno, lo que la convierte en un postre práctico y delicioso para las fiestas.

Ya sea que estés organizando una comida navideña o simplemente quieras disfrutar de un postre especial, esta receta se convertirá en tu favorita. Su textura suave y cremosa, combinada con la base de bizcochos y el chocolate blanco rallado, hace que cada bocado sea irresistible.

Ingredientes
Para la base:

300 g de bizcochos tipo soletilla o María
Leche (para mojar los bizcochos)
Para la crema de limón (natilla):

1 huevo entero + 1 yema
120 g de azúcar
40 g de fécula de maíz (maicena)
Jugo de 2 limones frescos
500 ml de leche
80 g de chocolate blanco
Opcionales para decorar:

Chocolate blanco rallado extra
Ralladura de limón para dar color y frescura
Paso 1: Preparar la crema de limón
La clave de esta tarta es su crema de limón suave y sedosa. Sigue estos pasos para lograr la consistencia perfecta:

Batir los huevos y el azúcar:
En un bol, bate el huevo entero y la yema junto con el azúcar hasta que la mezcla esté suave y cremosa. Esto asegura que la crema quede sin grumos y con textura aterciopelada.
Incorporar la fécula de maíz:
Añade poco a poco la maicena y mezcla bien. Asegúrate de que no queden grumos, así tu crema será homogénea y deliciosa.
Calentar la leche:
Vierte la leche en una cacerola y caliéntala a fuego medio hasta que empiece a hervir suavemente. Evita que hierva demasiado fuerte para que la crema no se corte.
Templar la mezcla de huevo:
Vierte lentamente la leche caliente sobre la mezcla de huevo, batiendo constantemente. Este proceso, llamado templado, evita que los huevos se cocinen de golpe y se formen grumos.
Cocinar la crema:
Devuelve la mezcla a la cacerola y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que la crema espese y adquiera una textura cremosa similar a un pudin.
Agregar el jugo de limón:
Retira la crema del fuego y añade el jugo de los dos limones, mezclando bien. Esto le dará a la crema un sabor fresco y ácido que contrasta perfectamente con el dulzor de la leche y el chocolate.
Enfriar la crema:
Cubre la crema y déjala enfriar en el frigorífico durante al menos 1 hora. Esto permitirá que los sabores se integren y la crema adquiera la consistencia ideal para montar la tarta.
Paso 2: Preparar la base de bizcochos
La base es sencilla pero fundamental para que la tarta tenga estructura:

Mojar los bizcochos:
Sumerge rápidamente cada bizcocho en leche, cuidando que no se empapen demasiado. Solo deben humedecerse ligeramente para mantener su forma.
Colocar la primera capa:
Acomoda los bizcochos en el fondo de un molde o recipiente profundo. Esta capa será la base sobre la que irá la crema de limón.

Paso 3: Montar la tarta

↓ 𝐕𝐞𝐫 𝐩á𝐠𝐢𝐧𝐚 2 ↓

                              ADVERTISEMENT

Leave a comment